Los profesionales del Centro de Columna Unidad de Patología Espinal están entrenados y son referentes en este tipo de intervenciones. El Dr. Morales Ciancio (Jefe de Unidad) es docente para América Latina en este tipo de cirugías.

La cirugía de columna mínimamente invasiva busca concretar los mismos objetivos que la cirugía de columna tradicional, facilitando el retorno de los pacientes a sus actividades lo más pronto posible con menor tiempo de internación. Como su nombre lo indica, al ser lo menos invasiva posible disminuye el sangrado durante la cirugía, también la necesidad de transfusión y considerablemente la lesión muscular a diferencia de la cirugía convencional.

Nuestros profesionales están capacitados para realizar este tipo de cirugías, ya que requiere una curva de entrenamiento muy específica dentro de la subespecialidad de la cirugía de columna.

El Centro de Columna de Mendoza cuenta con tecnología de punta para este tipo de intervenciones, ya que las mismas precisan de aparatología e instrumental específico.

Es una cirugía en la cual el acceso a la zona del problema se realiza de manera focalizada y centralizada sobre la columna y no necesariamente implica una incisión en la piel en la espalda, como en la cirugía convencional. Se pueden utilizar incisiones alternativas en la parte inferior del abdomen o en el costado del mismo con pequeños orificios para lograr la descompresión de los nervios por medio de separadores muy pequeños.

Los principales beneficios de esta técnica

  • Notable disminución del dolor postoperatorio.
  • Reducción de la necesidad de transfusiones postoperatorias. Menor sangrado intraoperatorio
  • Disminución de la presencia de infecciones asociadas a la cirugía. Este es el beneficio más destacado de este tipo de cirugías.
  • Se acortan los días de internación, favoreciendo que los pacientes vuelvan a sus actividades cotidianas mucho más rápido.

Además, se ha observado que los pacientes que se sometieron a la cirugía mínimamente invasiva tienen mejor evolución que aquellos que han sido operados con técnica convencional porque no se intervienen los músculos, que son los verdaderos motores de la columna.

No todos los pacientes pueden ser tratados por esta técnica, ya que tienen que tener una serie de requisitos específicos anatómicos, que permitan realizar este tipo de cirugías de manera satisfactoria.